Las carteras y/o bolsos, son complemento fundamental en el ropero de una mujer. Los hay con mucho estilo, grandes, medianos, gigantes, es un accesorio que te permite llevar contigo de TODO… o ya no recuerdas cuando guardaste la mitad de ese sándwiches porque ya estabas saciada y simplemente lo echaste junto con tus cosméticos, dinero, llaves, celular, etc.

Por eso nos preguntamos ¿Es segura una cartera?

Un estudio realizado por la organización británica Initial Washroom Hygiene, reveló que un bolso puede contar con más bacterias que un inodoro.

Estas pruebas han demostrado que una de cada cinco carteras y asas no son sólo un artículo de almacenamiento sino un refugio de
bacterias que supone una grave amenaza para la salud, siendo las de cuero las más propensas a cultivar bacterias, debido a su textura esponjosa, el medio perfecto para el crecimiento y la proliferación de estos nocivos huéspedes.

Y MUCHA ATENCIÓN, ¿saben cuál es el elemento más sucio que se encuentra en una cartera? Nada más ni nada menos que la crema de manos. De acuerdo con la investigación, “las bacterias que se acumulan en el pomo la convierten en algo más peligroso para el organismo que un inodoro”, la siguen el labial y el rímel.

«Las bolsas están en contacto regular con sus manos y otras superficies, por lo que el riesgo de transferir gérmenes de ellas es muy alto, sobre todo porque rara vez se limpian», dijo Peter Barrat, director técnico de la entidad que realizó el estudio.

Prevención

La recomendación de los expertos es lavarse las manos con frecuencia, y limpiar las carteras y/o bolsos con gel o toallas antibacterianas para evitar la transmisión de bacterias a otras personas o a los alimentos.

Deben colgar los bolsos en los sitios destinados para su ubicación, nunca poner en contacto la comida junto al dinero o los cosméticos.